- día 257 - viernes, lluvia torrencial. Encima no trabajé en mi oficina sino que tuve que viajar (no muy lejos, pero bueh) cargada de paquetes y papeles y paraguas. Al volver a casa, no iba a empezar a pensar en la tesis porque tenía que recuperar una clase de yoga a la que falté ayer (jueves) por ir a la charla motivadora de tesis... pero como dije: mucha lluvia. Ni tesis ni clase.
- día 256 - sábado, desde la mañana y durante toda la tarde vino el técnico a instalarme el split frio-calor (si, si. estuve soportando los veranos de 45º y las olas polares sin él). Claro que no era momento para estudiar. ¡¡Y menos cando se fue, un sábado a la noche!!
- día 255 - domingo. No da.
- día 254 - primer día laboral de la semana: estás dormido por el desbarajuste de horarios de sueño del fin de semana, sumado a que hay el doble de trabajo. ¡Pero sorpresa! Mi compañera de la charla-motivadora-tesística me dejó una cartita en el escriorio que versaba: "Taller de metas: faltan 254 días para recibirte" (si, con ellas bromeábamos al respecto) y adjuntó un apunte. Pensé: qué tierna. Pero ya había quedado cenar en casa de una amiga para trabajar sobre unos proyectos que estamos desarrollando. Llegué a casa a la 1am = de tesis, cero.
- dia 253 - hoy, martes. Trabajo todo el día y dormida, como siempre, por la trasnochada de anoche. Fui al trabajo con las calzas porque aun era tiempo de recuperar la clase de yoga del jueves pasado! Pero trabajé hasta tarde y no llegué a horario. Me fui a casa y me encontré cocinando (para la cena de hoy y para el taper de mañana en la oficina) pero ojo: de repente me sorprendo escribiendo en un word como 25 temas posibles de tesis (cosa que nunca había hecho, los tenía todos en la cabeza). ¿Estaré despertando a la idea de que tendré que hacerla algún día?
Qué aburrido todo esto que escribi. Pero tengo que convencerme que de verdad tengo muchos argumentos para no empezar a hacerla (?)
Quién sabe... mañana miércoles me invitaron a ver unos cortos a las 21 hs. y luego cenar. Tal vez rechace al posible-futuro-galán por venir a casa a pensar en la tesis, ¿no? Si, si. Seguramente.
Creo que la próxima vez que escriba al respecto, no contaré cosas aburridas de días y horarios, sino de todo lo que va aconteciendo en paralelo a eso: quién llamó por fin y no lo podía creer; a dónde me invitó y quién (otro, no el que llamó); de quién me estuve acordando; con quién soñé; lo que pasó con mi jefe; lo que encontré en la oficina en un lugar escondido (¡y que me involucra!); qué brillante idea se me ocurrió para salvar al mundo; y todo ese tipo de cosas importantes.
¡Y ni loca lo sigo haciendo día por día! qué embole.
Al menos, hice la lista de temas posibles de tesis. Algo es algo.








